Así como es muy importante la unión, el consenso, la homogeneidad de pensamientos y objetivos en pos de una causa común, como lo es el bien institucional de Gimnasia y Tiro. Tampoco dejan de ser saludables las divergencias, las doctrinas contrapuestas, las posturas y las voces encontradas, siempre y cuando tengan un sustento, un proyecto sólido y superador en todos los casos y sirvan para que el socio tenga más de una alternativa para analizar y para elegir.
Los protagonistas auguran por la unidad de Gimnasia a viva voz. Pero las diferencias imperantes entre los actores inclinan la balanza hacia el quiebre y la contienda electoral, instancia que no debe ser demonizada ni instalada como una “mala palabra” en la Vicente López, sino asimilada como una consecuencia lógica y un estadío propio de la democracia institucional. Marcelo Mentesana, el actual presidente, ya puso el foco en la intención de seguir al frente de la nave y abre las puertas a todos los que se quieran sumar. Sin embargo, diferencias conceptuales y desencuentros de la actual dirigencia con el antiguo grupo de apoyo del fútbol dilatan los tiempos. Las postergaciones y los silencios hablan, y lo hacen mejor que cualquier discurso: todo indica que estas distancias alimentan y dan forma al lanzamiento de una lista opositora, que le abrirá paso a las elecciones, tras la asamblea del 18 de diciembre. “Desde hace quince días esperamos una respuesta de la actual dirigencia para ver cuáles serán nuestros pasos a seguir; a lo mejor no están de acuerdo con que nosotros nos sumemos, están en todo su derecho, pero que nos lo digan. Nosotros, por nuestra parte, seguimos haciendo hincapié en la unidad, no cambiamos el discurso”, le dijo a Alentandooo Raúl López, posible cabeza de lista opositora.

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