Un hincha inglés resultó gravemente herido hoy y permanecía al borde de la muerte luego de participar en una masiva pelea con simpatizantes rusos en la ciudad de Marsella, situada unos 750 kilómetros al sur de la capital París, en la previa del partido entre ambos seleccionados por la Eurocopa Francia 2016.

Embed
La zona del viejo puerto de la ciudad se convirtió en un campo de batalla cuando aficionados británicos y rusos se golpearon con barras de hierro y se arrojaron sillas, botellas y todo tipo de elementos contundentes hasta que la policía antidisturbios logró despejarlos con el disparo de gases lacrimógenos.

Embed

En medio de ese desborde, un inglés de aproximadamente 50 años fue atacado con una barra metálica y sufrió heridas en el cráneo que le provocaron un paro cardiorespiratorio. De inmediato, un policía intentó reanimarlo en el lugar de los incidentes hasta que una ambulancia lo traslado al hospital La Timone, donde se encontraba internado en grave estado.

El prefecto de la policía local, Laurent Núñez, informó al canal "BMF TV" que otras cuatro personas recibieron heridas durante los enfrentamientos, tras los que se pudo detener al menos seis individuos, precisaron agencias noticiosas internacionales.
El partido Inglaterra-Rusia, programado en el estadio Velodrome de Marsella, fue uno de los calificados por las autoridades de alto riesgo de esta Eurocopa, inaugurada el viernes con el encuentro Francia-Rumanía en Saint Denis, en las afueras de París. Las razones de esa tipificación fueron los disturbios registrados en esa misma ciudad durante el Mundial 1998.
Los "hooligans" ingleses protagonizaron desde el jueves y viernes diversos enfrentamientos en esa ciudad con la policía francesa, que dispuso unos 1.200 agentes para controlar el encuentro ante los rusos, correspondiente al Grupo B.
Kevin Miles, jefe de la asociación aficionados ingleses, dijo hoy a la cadena británica Sky Sports News que "hubo algunas escenas deplorables que no se pueden negar", pero señaló atribuyó la responsabilidad a "una minoría" de fanáticos. "La gran mayoría quiere disfrutar este momento. Son ruidosos, pero quieren disfrutar la fiesta y el buen tiempo", aseguró.
Por su lado, UEFA expresó "firmemente" su condena a los episodios de violencia registrados en Marsella y aseguró a través de un comunicado que los individuos que los perpetraron "no tienen sitio en el fútbol".

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia