Es la primera concentración de Los Murciélagos en este año. Se preparan para los Juegos Parapanamericanos Toronto 2015 que se jugarán en agosto. Y un salteño dirá presente. Su nombre es Rubén Mendoza, ya de familia con trayectoria en Los Murciélagos. Su papá, Antonio, persona no vidente, vistió la albiceleste hace algunos años.
Rubén sí ve y desde chico acompañó a su papá a los partidos. Se sumó al equipo de fútbol para ciegos de Popeye donde es más que un compañero. Desde que nació, Rubén se convirtió en los ojos de sus papás y, de la misma manera que ayuda en su casa, también lo hace en su equipo. Hoy tiene 18 años y recibió su primera gran recompensa: en estos momentos participa de la primera concentración del año de la selección mayor de fútbol para ciegos.
Con humildad, Rubén, que está a punto de entrar a la universidad para estudiar Educación Física, dijo: "Yo quiero aprender, integrarme y después transmitirle todos a mis compañeros".
La noticia de que estaba citado fue más que bien recibida en la casa de los Mendoza. Rubén contó cuál fue el mensaje de su papá, Antonio: "Estaba orgulloso, contento, que no me la crea. Con sacrificio se van dando los frutos".
Otro murciélago nace. Está ilusionado, pero va con calma: "Mi sueño deportivamente es seguir entrenando para mantenerme en la mayor, si Dios quiere, y también seguir en la juvenil, sin dejar el estudio".


  • El sexto de la juvenil
En el fútbol para ciegos hay otro salteño que trabaja para nutrir a Los Murciélagos. Ariel Figueroa, es el entrenador de la selección juvenil de fútbol para ciegos que se creó hace poco y contó: “Rubén es el sexto jugador que sale de la juvenil para la mayor; esto significa que está funcionando este proyecto”. Además de Mendoza, Nicolás Navamuel continúa en la selección juvenil, con proyección a seguir creciendo.

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