Si bien es cierto que la historia registra una victoria de Argentina en 1965, el día en que sin saberlo nacieron Los Pumas, cuando un periodista sudafricano confundió el jaguareté del escudo con un puma. Sin embargo, se sabe que aquella vez el seleccionado derrotó a unos juniors Springboks y nadie lo cuenta como un triunfo oficial.
Por eso, hasta el 8 de agosto de 2015 Los Pumas solo habían cosechado derrotas ante los poderosos sudafricanos, pero esa tarde la historia dio un giro y Argentina confirmó que ya es una potencia y ganó 37 a 25, como visitante, dejando mudos a los 35 mil espectadores que llenaron el King’s Park.
Antes solo se había registrado un empate, que con el correr de los días comenzó a transformarse en hazaña, pero que en el momento dio mucha bronca porque Los Pumas merecieron ganar en el mundialista mendocino, cuatro años atrás, un 25 de agosto.
Después de ese registro hubo otros encuentros, como el de Salta en 2014, en el que Argentina debió haberse llevado algo más, pero no pudo ser y tras la derrota del fin de semana pasado en Sudáfrica, por la primera fecha del Personal Rugby Championship 2016, el historial se estiró a 23 victorias para los Springboks, un empate y tan solo una victoria.
Por eso cuando Tomás Cubelli recibió la pelota y la tiró a la tribuna norte segundos después de que haya sonado la chicharra, el estadio Padre Ernesto Martearena estalló y Los Pumas, casi sin creerlo, se juntaron en el campo de juego, se abrazaron y hasta alguna lágrima se escapó.
Después de recibir la copa Personal, el capitán Agustín Creevy y el plantel entero dieron una especie de vuelta olímpica, saludando cada sector de las tribunas, que estaban cubiertas casi en su totalidad.
La fiesta no terminó ahí, porque en el vestuario (donde ya había festejado el staff técnico minutos antes), Los Pumas corearon como si fuesen los hinchas de la tribuna.
Salta quedó ayer definitivamente en la historia del rugby mundial, y como lo dijo Tomás Cubelli, pasarán varios días hasta que muchos “caigan” de lo que se vivió en el estadio Martearena de la ciudad de Salta.

las últimas "batallas"

El único empate
El 25 de agosto de 2012 Los Pumas consiguieron su primer buen resultado ante Sudáfrica, porque en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza igualaron en 16. Aunque merecieron ganar.

Derrota injusta
En esta ciudad, Argentina se enfrentó a los Springboks el 23 de agosto de 2014 y perdió inmerecidamente 33 a 31. Como ocurrió otras veces, se le escapó sobre el final.

La primera fue allá
El seleccionado nacional pudo sacarse la espina el 8 de agosto de 2015, cuando derrotó al combinado sudafricano por 37 a 25, nada menos que en el estadio King’s Park de Durban.

Llegó la revancha
La victoria de ayer también fue histórica y hasta con gusto a revancha, porque en el mismo estadio en 2014 hubo una diferencia de solo dos puntos, aunque esta vez la suerte estuvo del lado argentino.

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