Tres de los principales integrantes de la barra brava "oficial" de River fueron apuñalados hoy al ser sorprendidos en la confitería del club por sus enemigos de la facción "disidente", que reclama sus mismos "privilegios" en la tribuna del estadio Monumental.
Los tres heridos fueron identificados como Héctor "Caverna" Godoy, uno de los líderes de la barra "oficial"; Gustavo "Uruguayo" Larrain y Gustavo "Tachero" Luzzi, el más afectado, quien quedó herido tirado sobre el piso del anillo. Dos de ellos (Godoy y Luzzi) tuvieron que ser trasladados al hospital Pirovano, mientras que Larrain fue atendido en el departamento médico del club y se retiró por sus propios medios.
Desde hace varios meses, la barra disidente -conocida anteriormente como "Los del Oeste"- reclama un trato similar de la dirigencia al que recibe la "oficial", respecto a entradas y otros privilegios.
Con el Superclásico a la vuelta de la esquina, estos individuos intentaron dar una muestra de su poder para tener su rédito en localidades para el encuentro del jueves.
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Testigos contaron los hechos
Según revelaron testigos del episodio, unas 150 personas de la barra brava "disidente" ingresaron alrededor de las 17:00 de prepo al club a través del estacionamiento y llegaron a la confitería encapuchados, armados con palos y armas blancas, para atacar a sus "rivales".
Los agresores fueron directamente a la confitería e ingresaron por los dos accesos, en forma de emboscada. "Acá no están, acá no están", gritaron desde un lado, pero sus otros compañeros consiguieron identificar a los tres barras que buscaban. Con palos, cuchillos y manoplas, los "disidentes" atacaron a esas tres personas, que se defendieron lanzando sillas para todos lados. Al momento del ataque, la confitería del club estaba casi repleta, por tratarse de un horario en que las divisiones inferiores terminan sus prácticas y también se da la salida de los alumnos del Instituto.
Hubo otras personas que resultaron heridas, como la madre de Joaquín Serrago, jugador de la Cuarta división, quien recibió un "sillazo" en el rostro y terminó con el labio cortado. "Vi cuando ya estaba sacándole el puntazo y uno cayó al piso. Entraron directamente a buscarlos. Cuando lo apuñalaron nos fuimos corriendo, había mucha gente en la confitería, había gente del colegio, fue todo muy rápido", explicó en declaraciones al canal Todo Noticias.
En tanto, Luciano Ezpeleta, otro testigo que llegó desde Santiago del Estero para presenciar el clásico, aseguró que fue un "destrozo". "Vimos cómo ingresó un grupo grande de personas que era gente que no era común, ingresaron e hicieron un destrozo. Le pegaron a dos o tres personas que estaban ahí en la confitería", relató.

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