Antes que surgiera la gran Generación Dorada hubo otra que también se caracterizó por el buen juego, pero que no estuvo acompañada por los trascendentes resultados que obtuvieron Emanuel Ginóbili, Luis Scola y compañía. Estos jugadores que pusieron en lo más alto el básquet argentino tuvieron espejos y aquí hablamos de jugadores históricos como Marcelo Milanesio, Miguel Cortijo, Héctor "Pichi" Campana y el combativo Sebastián Uranga. Este último referente del deporte pasó por Salta días atrás para trabajar con los juveniles que integran el Plan de Talentos de la Asociación Salteña de Básquetbol.
Entre práctica y práctica Uranga, que jugó en la Selección Argentina entre 1984 y 1994, dialogó con El Tribuno y dejó conceptos claros sobre el momento que vive el básquet nacional después del cisma que significó la intervención, la Generación Dorada, y , por supuesto, sobre Salta Basket.
"Me impactó el conflicto que vivió la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB). Pero no porque me sorprenda, sino porque estos muchachos (los de la Generación Dorada), con cuentas bancarias totalmente imposible de imaginar, con una tranquilidad histórica, pudieron pensar en los 200 o 500 mil personas involucradas en el básquet. Pensaron que las cosas estaban mal y debía haber un cambio; además, a mí me tocó muy cerca por un legado que dejó León (Najnudel, creador de la Liga Nacional de Básquet), a mí me tocó muchísimo. Si algo les faltaba a estos muchachos, que son perfectos, es que se hayan preocupado por nuestro básquet y lo que estaba pasando. Si ustedes supieran que varios de ellos llaman todos los días a la CABB para saber cómo van las cosas no lo podrían creer. A pesar de todo, de una deuda millonaria, uno tiene que decir que estamos recontravivos y por un camino por transitar interesante", señaló Uranga, quien actualmente forma parte de la estructura de la Confederación.
"Estoy encargado de una de las cinco áreas en que se dividió la CABB, en el sector del proyecto el hombre alto (comúnmente llamado plan de altura) con objetivos ambiciosos, recorriendo todo el país con estrategias a plantear en cada lugar. Por ejemplo, vamos a tener un entrenador regional que se encargará de ver la región de Salta, Tucumán, Jujuy, Santiago del Estero y Catamarca. Además, cada provincia tendrá un entrenador provincial y ahí estaremos trabajando, el desafío es grande porque hay que cambiar algunos paradigmas pero estará bueno. Soy optimista", destacó el entrerriano sobre el trabajo que lleva a cabo en la entidad que ahora preside Federico Susbielles.
Además de las palabras elogiosas que tuvo sobre la Generación Dorada y el papel que tuvo en reencaminar las actividades de la CABB, Uranga también destacó su nivel de juego y resaltó que no se debe comparar a cualquier generación con la que logró la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004.
"La Generación Dorada se formó a través de muchísimos factores, hasta geopolíticos por cuestiones que pasaban en Europa, pasaportes comunitarios, pasaron muchas cosas para que se produzca esta generación. Básicamente diez madres que parieron estos talentos maravillosos", señaló, y luego agregó: "Repetir esta generación o pensar que la vamos a repetir todo el tiempo, o que ese fue nuestro piso sería un error garrafal. Lo que sí digo es que Argentina tuvo y tendrá grandísimos jugadores, el problema será comparar. No tenemos que comparar todos los ayuda base con Ginóbili, todos los cuatro con Scola, los internos con Oberto".
Por último, se refirió a Salta Basket: "Lo que más me gusta es la integralidad, no quiero enganchar con el tema de los triunfos que es fantástico pero es lo que trasciende y está en los diarios y demás... Me parece que la idea integral que tienen de tener un equipo superior que quiera llegar a la máxima división de nuestro básquet, que muy probablemente que lo haga, eso me parece muy importante".

La extensa trayectoria de Uranga
Sebastián Uranga nació en Paraná el 4 de enero de 1961. Comenzó a jugar al básquet en Estudiantes y el 28 de abril debutó en la Liga Nacional con Ferro, equipo con el que salió campeón en 1986 siendo MVP.
En 1996 se consagró campeón de la Liga Sudamericana con Olimpia de Venado Tuerto. Jugó en Echagüe, Gimnasia de Comodoro, Unión y Boca. Fue campeón Argentino con Entre Ríos en 1989. Jugó tres Mundiales (España1986, Argentina 1990 y Canadá 1994) y fue capitán de la Selección argentina, en la que jugó 10 años. Recibió el premio Olimpia de Plata en 1989. Como entrenador comenzó su carrera en Unión de Santa Fe. Luego dirigió Asociación Española de Charata y Echagüe de Paraná. Desde el año pasado forma parte de la estructura dirigencial de la Confederación Argentina.

¿Qué te pareció esta noticia?

Aparecen

Sección Editorial



Comentá esta noticia