El italiano Valentino Rossi expuso ayer todas y cada una de sus credenciales nada menos que ante el último bicampeón de MotoGP, Marc Márquez, y se quedó con el triunfo en la tercera competencia de la temporada, luego de una intensa porfía con el español en Termas de Río Hondo.
Actuaciones como la de este domingo en el trazado santiagueño de 4.806 metros de extensión dejan en evidencia que no es casualidad que Rossi haya conseguido siete títulos mundiales de la máxima categoría en su exitosa carrera y explica por qué el público argentino lo adoptó como su principal referente dentro de la categoría.
Rossi ocupó el octavo lugar de la parrilla de largada, avanzó paciente hasta quedar a la cola de Márquez, a trece giros del final, y después de recortar la distancia de cuatro segundos que había entre ellos ejecutó una maniobra precisa, perfecta, aunque también polémica, para arrebatarle la punta al español, que pareció no soportar la desgracia de quedarse sin su segunda victoria consecutiva en Termas a tan poco tiempo del final.
Por eso fue al roce el español, ganador de la pasada fecha en Austin y quien pretendía subirse a lo más alto del campeonato, y perdió.
Quedó con las manos vacías, incrédulo, con rabia, tras ser la locomotora de un extenso tren durante gran parte de la competencia y responsable de que la lucha se centrara del segundo lugar para atrás.
Márquez corrió hacia su Honda luego de derrapar por el asfalto, intentó levantarla, no pudo, la golpeó y seguramente lanzó un insulto al aire, con bronca por derrochar una gran chance.
"Lo siento por Marc. Espero que esté bien. Estoy muy feliz, fue una gran carrera. Traté de estar siempre concentrado. Tenemos dos victorias en la temporada y esperamos seguir peleando hasta el final", dijo tras confirmarse la victoria Rossi, quien se subió al podio con una camiseta argentina estampada con el número 10 y el nombre de Diego Maradona.
Rossi se mantuvo como líder del campeonato y, por si Termas no hubiera resultado poco negocio para sus aspiraciones, Márquez no sumó y quedó a 30 puntos de distancia.
Locura por Rossi
Muchos dicen que Valentino es el mejor motociclista de la historia.
Es notable lo que logra the Doctor, o il Dottore, en italiano. Su carisma todo lo puede, y no hay fanático que no quiera una foto junto a esta leyenda. Pero lo que pasó en la previa de la carrera en Termas supera todo lo vivido por el gran Valentino.
Una pareja fanática del MotoGP y de Rossi, llegó a Santiago del Estero para vivir de cerca el fin de semana de acción sobre dos ruedas. Lo que jamás imaginó Romina Maciel es que su novio, Ángel Gutiérrez, la sorprendería ofreciéndole casamiento, nada menos que frente al ídolo, que se sumó gustoso a la ceremonia, en la puerta del hotel donde se hospeda.
La pareja logró el objetivo de fotografiarse con Rossi, y allí fue cuando Gutiérrez le propuso matrimonio a su novia. Valentino, siempre sonriente, fue testigo de tan importante momento y no dudó en ponerle los anillos a los comprometidos.

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