Cuando las ganas, el esfuerzo y la disciplina se alinean para un deportista no hay otra opción que sacar provecho de ello para elevar el nivel de su performance. Justamente esa alineación es la que está atravesando Virginia Gorostiaga, que desde que comenzó a correr en diciembre del año pasado solo colecciona medallas y sube a los podios de las competencias en las que estuvo presente.
Si bien Gorostiaga padece de hipoacusia desde pequeña, esto no fue impedimento para que se alce con tres oros en los Trasandinos de este año en 100, 800 y posta de 400 metros, además de una medalla dorada en el Campeonato Mercosur en Bolivia en 10.000 metros (su especialidad). Pero ella va por más y ahora quiere coronar el año con el premio máximo del Nacional de Atletismo en Mar del Plata, que se celebrará en diciembre.
La marca conseguida en Bolivia la avala para formar parte de este certamen, pero antes deberá homologar esa marca en Santa Fe.
"Son dos viajes que hay que hacer, por eso estoy buscando la mayor ayuda posible para que pueda llegar. Es difícil conseguir alguien que te dé una mano, pero confío en que se dará", dijo Virginia.

Un cambio de vida radical
El atletismo y el running no solo son un deporte para Gorostiaga, ya que en estos diez meses desde que comenzó a correr su vida ha cambiado para bien.
"Cuando me enteré de mi hipoacusia a los 11 años quede deprimida. No tenía muchos amigos, era introvertida y casi no salía de casa. A los 18 años decidí salir de todo eso y terminé mis estudios. Hice diversos cursos y trabajaba esporádicamente en distintos lugares", relató Gorostiaga.
Y agregó: "En ese tiempo iba a correr al cerro por hobby y se me dio por entrar a la carrera Salta-Cerrillos. A partir de allí se produjo un quiebre en mi vida. Porque comencé a abrirme un poco más con la gente, por el cariño que recibía además. Me siento más integrada gracias a este camino que inicie. Sigo un poquito cerrada, pero miró a los costados y no estoy sola. Correr me ayuda a superarme y a querer superarme".

Un golpe a la ilusión de la gran atleta
La mala intención se hizo presente el último fin de semana en la maratón que se realizó en el Parque Bicentenario. Una carrera que era exclusiva para recaudar fondos para los viajes de Virginia Gorostiaga, pero las cosas salieron de tal manera que fue en total perjuicio de ella.
Claudio Cruz, entrenador de Virginia, denunció estafa por parte gimnasio Balance Multiespacio, entidad con la que se organizó el evento, ya que no se respetó el acuerdo al que habían llegado en un principio.
“Nosotros habíamos arreglado que la recaudación iba a repartirse mitad y mitad entre Virginia y el gimnasio. Pero a pocos días de la carrera se hicieron los desentendidos y nos robaron nuestra parte, solo nos dieron $1.300 mientras que ellos se llevaron más de 4 mil pesos”, explicó.
Ante ese hecho, Virginia y su entrenador ya hicieron la denuncia penal, pero también en derechos humanos, ya que no reconocían su discapacidad. Ahora la atleta necesita ayuda más que nunca para viajar el 4 de octubre a Santa Fe para homologar su marca.

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