El 2015 no viene siendo un año dulce para Leandro Zárate en lo futbolístico, especialmente los dos últimos meses, en los que la fortuna le viene siendo esquiva al ya emblemático delantero de Gimnasia y Tiro. Ocho largos partidos transcurrieron con la extrañeza de no tener a la Chancha inflando la red, como es su costumbre.
Y a la sequía goleadora que arrastraba y que le pesaba (no marcaba un gol desde el 14 de junio de este año en la victoria ante Altos Hornos Zapla en Palpalá), un inesperado e insólito accidente casero (pisó un vidrio cuando se hallaba en su vivienda, por lo cual le hicieron nueve puntos de sutura en su pie derecho) lo dejó afuera de las canchas por tres partidos.
Pero la vuelta al gol de la Chancha debía ser especial. El día de su regreso a la titularidad, tras casi un mes de ausencia y en el cual cumplió 100 partidos vistiendo la camiseta de Gimnasia, el club que lo adoptó y lo mima desde hace tres años ininterrumpidos era el escenario perfecto que el destino le tenía preparado a la Chancha para su vuelta al gol.
Y la conquista fue un auto-homenaje a la viveza que siempre caracterizó al atacante: "madrugó" a un impávido Bianchini en una salida de Sol de América, encaró solito hacia el arco y remató con soberbia, dejando tendido y sin reacción al arquero Acevedo. Y su grito no solo fue algarabía porque abrió el camino de la victoria de Gimnasia en Formosa ante un duro, pero desconocido rival. Fue también el desahogo luego de transitar la malaria y sacarse una mufa importante que le devuelve la confianza.

La quinta parada

El próximo escollo de Gimnasia y Tiro en su camino al ansiado sueño será Defensores de Belgrano de Villa Ramallo, al que recibirá en el Gigante del Norte (se jugaría el viernes por la noche). El DT Bianco tendrá la dura misión de suplir la sensible baja de Pablo Motta, quien vio la roja por reclamar desde el banco de suplentes por el polémico penal que el juez Sosa cobró a favor del soleño.

Motta, expulsado e informado

La única nota negativa de la exitosa excursión de Gimnasia en tierras formoseñas fue la expulsión de Pablo Motta cuando el partido se moría y el volante ya había abandonado la cancha mucho tiempo antes, tras haber sido reemplazado por Denis Caputo. Tras el polémico penal que otorgó Sosa al local en el final, el asistente Correa le informó al árbitro sobre supuestos insultos y reclamos desmedidos del jugador de Gimnasia desde el banco, por lo que el juez no dudó en mostrarle la roja.

Los albos, presentes

Pese a la prohibición impuesta por la policía formoseña, los hinchas albos dijeron presente en Formosa para acompañar al albo. Durante el encuentro, autorizaron su ingreso y pudieron disfrutar de la victoria.

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