El sueño de Horacio Zeballos en el Masters 1000 de Miami no se detiene. El marplatense batalló y venció a su propio físico y al español Fernando Verdasco, en una verdadera batalla. Fue 1-6, 6-4 y 7-6 (7-4) para el argentino, que venía de sacar a Juan Martín del Potro y que ahora irá ante el belga David Goffin.

En el primer set hubo un solo jugador en la cancha, y fue el español. Zeballos apenas pudo quedarse con el primer game, pero después no pudo hacer su juego por errores propios y el gran nivel de Verdasco, que por momentos hizo recordar a sus tiempos de top ten. Con sus tiros medidos y esa calidad que se le reconoce para sacar ángulos imposibles, consiguió seis juegos consecutivos para alzarse con el set sin dificultades.

Las esperanzas del argentino habían quedado averiadas con ese parcial inicial. Pero sorprendentemente el partido ofreció en el segundo set uno de esos vaivenes que puede dar el tenis, uno de los deportes en los que más influye la mente. El marplatense encontró más precisión en sus golpes –sobre todo en su saque, una de sus especialidades-, mientras Verdasco demostraba esa inestabilidad que le impidió llegar aún más lejos en su carrera. Zeballos consiguió quebrar el saque en el primer set y no desaprovechó esa ventaja, más allá de algunos sacudones con su servicio. El desenlace quedó para el tercer parcial. Todo podía pasar.

Quedaba claro que los mejores golpes eran del español, pero el argentino lograba mantenerse en el partido por su mayor constancia y su respeto a un plan de juego. Verdasco, pese a su potencia desmesurada y su derecha furiosa, no lograba terminar de hacer pie por su tendencia a los errores no forzados –particularmente con el revés- cuando perdía la paciencia.

La mejor chance que tuvo Zeballos para pasar adelante estuvo en el noveno game: con break point a favor, devolvió muy corto un segundo saque de Verdasco, quien aún con su evidente nerviosismo a cuestas no tuvo problemas en definir. El marplatense ya a esa altura sufrió por un cansancio extremo.

Tras ganar el décimo game, el marplatense apenas pudo moverse en el siguiente, que quedó en manos del español en cero. Pero aunque parecía totalmente abatido físicamente, Zeballos logró estirar la definición a un tie break. Y allí le puso la rúbrica a la hazaña. Pese al cansancio, venció por 7-4 y se metió en octavos del Masters 1000 de Miami.


Fuente: Clarín

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